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Sep 02

El Mago, un pequeño analisis…

Las interpretaciones de los dibujos y en especial las de los arcanos mayores denominados triunfos son numerosas y variadas; yo tan solo puedo bosquejar un simbolismo que corresponde descubrir a cada uno con su corazón y sus conocimientos. He aquí la primera letra  queda por descubrir el segundo sentido.. Lo cierto es que estas cartas, bajo su forma anónima trasmiten un mensaje. ¿Acaso fue este un recurso, como afirman cierto autores, para defenderse de la inquisición? El pensamiento iniciático permanece siempre velado y no puede dirigirse sino a una minoría. La búsqueda de su sentido oculto es nuestra misión.

 

EL MAGO
El mago a veces mal llamado juglar, a quien se considera el iniciador, inaugura el paseo sentimental que es posible efectuar entre el conjunto de los arcanos mayores.
Esta colorida carta, con sus tres colores básicos (azul, rojo y amarillo), nos sorprende por la audacia de su tonalidad, por la actitud de esta jugador de dados, con toda su buena planta y su extraño sombrero. Todo es sólido en esta carta que habla de juegos y de frivolidad, aunque la maciza y robusta mesa, si bien solo exhibe tres de sus patas, pertenece al mundo material de todos los días.
Acerca de esta enigmática carta Roger Callois expresa lo siguiente:” La primera lamina, el juglarm que recuerda a ese célebre cuadro del el Bosco llamado El ilusionista, pertenece también al repertorio de alegorías sobre el tiempo. Es ella la que gobierna todo el juego. Sobre la mesa de quien echan las cartas están  los accesorios que aquel extrajo de su bolsa,y todos elos, junto a la varita blandida por el personaje, parecen remitir a los cuatro palos de las cartas algunas monedas por los oros, unos cubiletes por las copas, un cuchillo por las espadas y la varita por los bastos. En el centro se encuentran los dados, para que el jugador o el consultante no se olviden de que la distribución de las cartas depende de la suerte.”
Este jugador de cubiletes fue llamado en ocasiones “el pagad” palabra que procede de pag (el amo o señor) y gad (la fortuna o la suerte). Lo que significa que el mago sería algo asi como el “El amo de la Fortuna”.
¡Que extraño poder se atribuye al Pagad en el Golem, la novela de Gustav Meyrink! El narrador Pernah, descubre que en las sala cuadrada, después de caminar por un laberinto, las setenta y ocho laminas , la carta de Pagad, en medio de la pieza, atrajo su atención : “Por lo que pude juzgar en la distancia, se hubiera dicho pintada con acuarela por una torpe mano infantil, así como que representaba la letra hebraica de Aleph en la figura del nombre vestido a la antigua usanza, de barbilla recortada, y que mantenía en alto el brazo izquierdo mientras señalaba hacia el suelo con el otro ¿No tiene el rostro de este sujeto- dije para mis adentros- cierto extraño parecido con el mío? En cuanto a su barba, no le sentaba bien para ser un Pagad.”
En esta novela iniciática, de rico y fecundo simbolismo, la carta asume la importancia de un doble:” Una carta, una mísera, estúpida y ridícula carta de juego” , el Pagad, pasa también a ser un Golem.
Oswald Wirth se pregunta cómo es posible que se haya situado al ilusionista a la cabeza del tarot, marcado con el numero uno, que es el de la causa primera.
Court de Gébelin hace de él un personaje esencialmente filosófico. Según Frederic Lionel, es inimaginable que la primera carta del tarot sea un personaje ocupado en fruslerías.
La condición de sabio o de mago no se adquiere, en efecto, sino por sucesivas etapas, que implican la culminación de determinadas tareas. Tales etapas jalonan la ruta iniciática que ilustra el tarot.
Pero volvamos a la carta que en el tarot de Marsella esta etiquetada con el 1. Este mago de rostro sereno es un personaje seductor, en una posición de perfecto equilibrio que parte de sus pies, dispuestos en escuadra. Una de sus piernas “la Roja”, esta calzada en azul, lleva un zapato rojo. Su brazo izquierdo, alzado, sostiene una varita, el otro caído retiene con delicadeza entre los dedos una moneda de oro. En el suelo se ve alguna que otra mata de hierba que Wirth sustituye en su versión  por tulipanes abiertos a la luz del sol. Un enorme sombrero de doble nimbo, en forma de ocho horizontal. Corona su cabellera blanca y dorada: esta lemniscata cósmica representa la eternidad, el infinito.  La orla es roja, para consagrar la unión de la espiritualidad y materialidad.
A efectos de resaltar los valores alquímicos y poner de relieve que el mago domina la materia, algunos autores calzan al personaje de negro, color de materia primordial, fase inicial de la Obra Magna.
A veces le hacen sostener una copa semejante a un atanor, está en otras ocasiones descansa sobre la mesa, que solo tiene visible tres patas, asimiladas por algunos  a los tres pilares del templo masónico (Fuerza, Belleza y Sabiduría) , pero la cuarta pata aunque oculta existe. Por lo demás el mago se encuentra en posesión de los cuatro elementos, que  se presentan sobre la mesa bajo el aspecto de las cuatro familias de los arcanos menores-bastos, espadas, copas y oros , acerca de los que hablaremos mas tardes.
Aunque no fuere más que por su nombre el mago, el Mago o Juglar da la impresión que quiere jugar con nosotros. Este bufón o Saltimbanqui dominan, pese a todo el mundo material del cual echa mano. Dispuesto a todas las acrobacias, en esta última estancia estas van a desarrollarse dentro de un marco de espiritual, ya que el estadio del ilusionismo quedara atrás. Edmond Delcamp dice al respecto:  “Coexisten en el mago un aspecto esotérico y un aspecto exotérico, que esconde verdades profundas bajo la apariencia de la fabula o juego” . Mas allá de ser un productor de trucos, un charlatán ambulante, como lo califica Van Rijnberk  o el ilusionista del viejo Bruegel, el mago tiene un completo dominio de si mismo. Disimula sus poderes, al tiempo que los muestra, encubre con apariencia de la ilusión y los pases de las manos, un autentico saber. La suya es la superficialidad engañosa, este oculta la realidad tanto como su verdadera naturaleza asombra al vulgo.
A continuación, veremos la descripción que hace Falconnier de la lamina I, a la que le asigna el nombre de “El Mago” .  Los dibujos, de Otto Wegerner , fuero, al igual, que el texto, reconstruidos según la tradición de los magos del antiguo egpito. Las líneas que reproduciremos se han tomado de la reedición presentada en Niza en 1976.
“El mago está de pie, con el gesto de una voluntad preparada para la acción, vestido de blanco en señal de pureza, coronado por un halo de oro que representa la luz de la eternidad: en la mano derecha sostiene un cetro rematado por un circulo, emblema de la inteligencia fecunda, que se alza hacia el cielo para indicar su aspiración a la sabiduría, la ciencia y la fuerza moral, mientras extiende la mano izquierda en dirección a la tierra, como testimonio de que desea dominar la materia: delante de él, sobre un cubo, imagen del solido perfecto, hay una copa, llena de las pasiones humanas, una espada, arma de los valientes que combaten contra el error, y un siclo de oro, símbolo de recompensa que se gana con el trabajo voluntario; su cinturón es una serpiente mordiéndose la cola, símbolo de la eternidad. El ibis sobre el cubo constituye el emblema de la vigilancia.
Tras recordar que el numero I significa unidad divina que vuelve a hallarse en el total cuando se multiplica por si misma, y es la síntesis de los números, Falconnier concluye con una sentencia sacerdotal respecto a la carta: “La voluntad humana refleja la potencia divina, querer es crear, la lucha moral es la ley del espíritu humano, combatir por la luz es conquistar lo absoluto, y nada puede oponerse al hombre cuando éste sabe lo cierto y quiere lo justo”.

Falconnier indica siempre en una línea la influencia astral. Para el caso del “Mago” afirma: El cometa significa que el verdadero Mago es un enviado de Dios”. De modo que Falconnier asigna una gran importancia a la lamina que encabeza la marcha de los arcanos mayores. El Mago lleva en los tarots inspirados por Egipto, una cinta dorada alrededor de la frente.
Enel, que en la Triologie de la Rota llama a esta lamina el Mago dice: “Representa el mundo divino al Principio de toda vida, al ser absoluto, a Dios Padre, al Yod del Sacro nombre. Dentro del mundo de las fuerzas, es el hombre universal Adan-Eva, destello divino individualizado para prolongar el acto creador. Dentro del mundo físico es el hombre, termino de la creación, que desciende a la materia para trabajarla y , por su propio esfuerzo, trata de librarse de las ligaduras que se le imponen, ,para recuperar  el paraíso perdido y ser nuevamente Adan-Eva y con ello, reunirse en el principio.
La cualidad de este arcano es la voluntad, fuerza activa que impregna la creación hasta en sus abismos más profundos para dar origen al movimiento, a la vida.
En algunos casos se asigna al Mago el nombre Hebreo equivalente a “Soy” y se le atribuye como sephirat a Kether, la corona. Este hombre en efecto, reúne en si posibilidades infinitas. Se mantiene en activo con la utilización de todo lo que le ha sido dado, por obra de su concentración influye sobre la totalidad de lo creado, mientras que su aspecto exterior parece corriente. El misterio de la unidad. El número uno, o monada, representa aquella que no puede ser dividido. Pitagoras, Platon, Socrates hacen de él el símbolo de lo divino, puesto que Dios, principio y fin de todas las cosas, es indivisible en su esencia. Uno, comienzo y final, germen de toda energía, es el principio activo creador. Es el único.
Este principio puede ser representado por la piedra erguida, la vara o el falo, así como el hombre vertical  .Agregando una parcela de este centro místico a cualquier otro número, se produce por iteración la serie de los números enteros. Todo parte del uno y vuelve a el.
El Mago, como arcano I, lleva la letra Aleph, si colocásemos al loco antes de el Mago y  le diéramos el valor de Aleph, descolocaríamos todas la demás cartas. Frederic  Lionel, en cambio, coloca por permutación al Mundo en el primer puesto y al Mago en el XXI, este autor quiere resaltar l triunfo del ser humano que, después de superar los obstáculos, alcanza su autonomía. Pero esta interpretación , ¿Acaso no podría atribuirse al Loco?. Por eso Dicta y Francoise, en Mithes  et tarots, explican el valor de las laminas mayores mediante el recurso de que el Mago penetre en cada arcano, puesto que él es el iniciador, el que opera en la luz del espíritu. Y es así como Salvador Dalí se represento así mismo en la figura del el Mago.
Indicamos a continuación los significados que Stuart R Kaplan asigna a  esta lámina.
Significado Adivinatorios: Originalidad, Creatividad, Libre albedrio, Aptitud para emplear la capacidad propia en la ejecución de una tarea, Imaginación. Autodominio, Espontaneidad, Fuerza de voluntad. Destreza. Ingenuidad. Flexibilidad, Habilidad, Astucia, Control, Sangre  Fría. Picardía. Decepción. Confusión. Unidad de la emoción y pensamiento. Actitud para actuar según designios propios. Decisión para continuar una empresa hasta concluirla. Capacidad para influir a los demás.
Significados de la carta invertida: Debilidad de carácter. Falta de precisión. Inseguridad. Agitación. Demoras. Falta de imaginación, Uso de capacidades propias con fines destructivos. Voluntad orientada hacia malos propósitos.

Fuente:  Jean-Pierre Bayard (Pequeña Enciclopedia del Tarot)

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